Creatividad: 33,3%
Actividad: 33,3%,
Servicio: 33,3%
Duración: 4h
Resultados del aprendizaje: 1,2,3,4 y 7
¡Me encanta cantar y me encantan los niños, cuando me plantearon esta actividad fui la persona más feliz del mundo! Una compañera de clase nos ofreció a una amiga y a mí la oportunidad de ir como animadoras a un cumpleaños de niños de 3 a 6 años y eran 15 aproximadamente, porque eran familia suya.
Organización
Quería que cantara canciones de Disney y que entretuviese a los niños mientras que mi amiga Martina hacía bailes muy sencillos para que los más pequeños lo pudieran seguir. Fue bastante improvisado ya que mi compañera no me dio indicaciones exactas del repertorio que quería que llevase, pero yo personalmente me encargué de ensayar todas las canciones típicas de Disney para que cuando los niños tuviesen peticiones, yo estar lo más preparada posible.
Nuestra compañera nos pidió que fuéramos vestidas con mucho color para llamar la atención de los niños, y nos encargamos de ir lo más coloridas posibles. Me hice dos coletas en las que puse dos lazos rosas, y mi ropa era de pies a cabeza de todos los tonos de rosa posibles, y a los niños les encantó. Mi amiga Martina fue con lazos azules, lo que les facilitó a los niños diferenciarnos. De hecho, nos identificaban como “la chica rosa” y “la chica azul”
Al llegar fue bastante extraño, ya que no teníamos claro que hacer exactamente y los niños estaban muy dispersos. Había mucha más gente a parte de los niños, lo que resultaba en mucho ruido y mi compañera tardó bastante en reunir a los niños para que estuviesen con nosotras, y ahí les explicamos para que fuéramos de la manera más entretenida. Les dijimos que tenían la oportunidad de hacer peticiones de cualquier canción de Disney posible, y que yo la cantaría. Tenía miedo de que los niños dejaran de prestarme atención, pero fue todo lo contrario, fui yo la que tuvo que pedir un poco de descanso, antes de seguir porque los niños no paraban de pedir canciones.
En el descanso cenamos con los niños y nos estuvieron diciendo que les gustó mucho lo que hicimos y que querían que cantásemos más canciones con ellos. Llevábamos allí dos horas y media, y quedaban otras dos y media, con lo cual seguimos haciendo lo mismo que estábamos haciendo, pero íbamos alternando entre canciones cantadas por mí y solo bailes porque al día siguiente yo tenía función y no podía arriesgarme a estropearme la voz. Aun que cuando me iba a ir, los padres me pidieron que cantara una canción para adultos y seleccioné la de «On my Own» de Los Miserables y creo que les gustó mucho
Pensaba que iba a ser muy complicado tener la atención de tantos niños a la vez, pero se hizo mucho más sencillo de lo que parecía y fue muy bonito verlos a todos tan atentos de lo que hacíamos. No solo eso, sino que también estaban implicados con todo el tema de las peticiones y se lo pasaron muy bien.
REFLEXIÓN FINAL
Mi objetivo con esta actividad era hacer a los niños felices por un ratito, y yo creo que se consiguió, ya que a la hora de irnos, los niños nos agarraban de la ropa y se abrazaban a nosotras para que no nos fueron. Los padres nos lo agradecieron mil veces porque a los niños les gustó mucho, lo que me hizo muy feliz.
Esta actividad CAS me ha enseñado que hay veces que los adultos y los niños, por muy diferentes que los veamos, en ocasiones disfrutan de las mismas cosas, como ejemplo la música. Me encanta compartir música con el mundo porque es algo que nos une y nos agrada a todos, nos hace pasar un buen rato y a mí me encanta hacer a la gente feliz. Me encantó esta actividad y la repetiría.