Creatividad: 5%
Actividad: 0%,
Servicio: 95%
Duración: 9 meses (octubre 2025 – julio 2026)
Resultados del aprendizaje: 1,2,3 y 4
Descripción de la actividad
Esta actividad surgió durante mi segundo año del Bachillerato Internacional gracias a mi profesora de canto, que además es coordinadora del programa. Debido a mis buenos resultados en matemáticas, me propuso dar clases particulares a su hijo Aaron, que cursaba Segundo de la ESO y tenía dificultades con esta asignatura.
Acepté la propuesta con mucha ilusión porque me pareció una oportunidad para ayudar a otra persona utilizando conocimientos que yo ya había adquirido. Además, pensé que también podría beneficiarme personalmente, ya que enseñar matemáticas me obligaría a repasar conceptos básicos y reforzar mi propia comprensión de la materia.
Las clases se realizan todos los lunes durante una hora y están enfocadas principalmente en reforzar los contenidos que Aaron trabaja en el colegio, resolver dudas y ayudarle a adquirir una base sólida para cursos posteriores.
Planificación y organización
Antes de cada clase dedicaba tiempo a revisar los contenidos que Aaron estaba trabajando en ese momento. De esta forma podía preparar ejercicios, ejemplos y explicaciones.
Al principio tuve que familiarizarme nuevamente con algunos temas de Segundo de la ESO, ya que ciertos contenidos y metodologías habían cambiado desde que yo cursé ese nivel. Esto me obligó a a actualizar mis propios conocimientos.
Con el paso de las semanas fui aprendiendo qué tipo de explicaciones le resultaban más útiles y qué le costaba más trabajo. Gracias a ello pude adaptar mejor las clases y hacerlas más eficaces. También establecimos una dinámica de trabajo basada en la la paciencia y la comunicación para que Aaron se sintiera cómodo preguntando cualquier duda.
Desarrollo de la actividad
Las clases se desarrollan semanalmente y suelen se dividen explicaciones, resolución de ejercicios y repaso de exámenes anteriores. Durante las sesiones trabajamos aquellos conceptos que le resultan más complicados e intentamos buscar distintas formas de comprenderlos.
Al principio me sentía algo insegura porque nunca había dado clases particulares a nadie. Tenía miedo de no saber explicar los conceptos correctamente o de que Aaron no entendiera mi forma de enseñar. Sin embargo, poco a poco fui ganando confianza y aprendiendo a comunicarme de forma más clara y sencilla.
Con el tiempo observé una mejora en las mates. Los primeros exámenes que realizó mientras trabajábamos juntos no mostraron grandes cambios, pero poco a poco comenzó a sentirse más seguro y a cometer menos errores. Ver cómo iba mejorando su rendimiento fue una de las partes más satisfactorias de toda la experiencia.
Dificultades
Uno de los principales desafíos fue encontrar la mejor forma de explicar algunos conceptos. En ocasiones yo comprendía perfectamente un procedimiento, pero me costaba transmitirlo de una manera sencilla para que otra persona pudiera entenderlo.
También encontré dificultades relacionadas con la paciencia. No todas las personas aprenden al mismo ritmo ni de la misma manera, por lo que tuve que aprender a buscar otros métodos de explicar cuando algo no quedaba claro.
Por otro lado, compaginar esta actividad con las exigencias académicas del Bachillerato Internacional supuso un reto de organización y gestión del tiempo. Sin embargo, conseguí mantener el compromiso semanal porque consideraba que la actividad era importante tanto para Aaron como para mí.
REFLEXIÓN FINAL
Esta actividad ha sido una de las experiencias más enriquecedoras que he realizado durante CAS. No solo me ha permitido ayudar a otra persona a mejorar en una asignatura que le resultaba difícil, sino que también me ha enseñado mucho sobre mí misma.
He desarrollado habilidades de paciencia que no tenía. Además, he aprendido que enseñar es mucho más complejo de lo que parece, ya que no basta con conocer una materia, sino que también es necesario saber adaptarse a la persona que aprende y encontrar diferentes formas de explicar un mismo concepto.
Uno de los momentos que más satisfacción me produjo fue comprobar cómo las calificaciones de Aaron fueron mejorando con el paso de los meses, hasta conseguir un notable alto en su nota final. Ver que mi ayuda había contribuido a ese progreso me hizo sentir muy orgullosa.